Té verde Genmaicha
Esta variedad de té originaria de Japón es un clásico dentro de los catálogos de toda tienda especializada. El Genmaicha es en realidad un té verde aromatizado con granos de arroz integral previamente tostados.
Aunque la base utilizada más normalmente es el té verde sencha (no es raro que este sea de procedencia China en lugar de japonesa), también suele utilizarse en ocasiones el bancha o incluso el en polvo. Como es lógico suponer en función del tipo utilizado los matices de la infusión cambian bastante, por tanto es interesante comprobar antes de la compra este dato.
De todos modos el resultado es una infusión de un color amarillo pálido, muy agradable al paladar con matices dulces y un sabor de fondo a arroz tostado.
El tiempo de reposo suele ser similar a cualquier té verde quizás si se utiliza el Matcha sería recomendable no superar los 2 minutos y no introducir las hojas cuando el agua todavía esta en ebullición.
Es un té recomendable para tomarlo a cualquier hora del día tanto por su delicado sabor, que lo convierte en un buen complemento para cualquier tipo de comida u ocasión , como las múltiples cualidades que presenta al unirse a las del arroz. En algunas zonas se suele vender como un buen remedio dietético.
Té Konbu
El té Konbu también llamado té Kombu o té dashima, es una infusión típica japonesa (donde es habitual su consumo en algunas celebraciones) aunque tambien en menor medida consumida en China y Corea. En sí se trata de un té verde, normalmente la variedad matcha, al cual se le ha añadido el alga konbu. Su sabor tiene tonos salados y un punto de agrio.
La utilización de este tipo de alga está muy arraigada dentro de la cocina japonesa (hay referencias sobre ellas que datan del siglo I) , y su cultivo muy extendido en el mar de Seto. Es rica en ácido glutámico, yodo y fibras dietéticas, convirtiéndolo en una buena combinación adelgazante.
No confundir el té konbu con el té kombucha, aunque tienen nombres similares se tratan de bebidas completamente diferentes.
Historia del té blanco
Hablar de la historia del té blanco sigue paralela a la misma historía del té . Ha sido una bebida adoptada por las sucesivas generaciones de emperadores chinos convirtiendose en parte importante de la cultura China.
Sobre el año 1200 dc. se descubre que los pequeños brotes de la planta ofrecían una soberbia infusión de sabor suave, sedosa y freca, quedando por su complejidad y precio destinada únicamente para consumo del emperador y su corte.
Su elaboración consistía en recolectar aquellos primeros brotes que aparecían en primavera, eran comprimidos y cocidos en ollas para finalmente ser convertido en polvo al estilo del actual té matcha.
Hay que esperar hasta el siglo XIX para comenzar a democratizar el té blanco. En primer lugar hacia los países asiáticos limítrofes donde también existía un consumo arraigado del té.
En occidente su importación es relativamente reciente, ha cambiado el formato del producto a hilos enteros, siendo en estas últimas décadas cuando su consumo ha sufrido un considerable incremento debido a la publicación de los beneficios de su consumo en el organismo humano.
Té Verde Kokeicha
Sin duda el kokeicha es una variedad de té verde ideal para aquellas personas que desean disfrutar de una infusión suave y aromática, con una presentación atractiva dorada intensa, sin renunciar a las propiedades y sabor del té verde.
Originario de la región de Shizouka en Japón y utilizado habitualmente en las ceremonias del té, el kokeicha realmente no es una variedad de té verde, se trata de un matcha (en ocasiones también se emplea el sencha que previamente ha sido triturado y convertido en polvo).
Una vez convertido en polvo se somete a un proceso de compactación, bien se de manera manual o mediante procesos mecánicos) dando lugar a sus formas características similares a las yemas de los pinos.
La regularidad de sus formas pueden demostrar la forma con la cual han sido elaborados.
Bizcocho de té Matcha
Esta receta ha sido publicada en el suplemento dominical del Periódico de Catalunya, creada por Carme Ruscalleda. Por su sencilleza y relación pensamos que es conveniente publicarla entre nuestras recetas. Siempre, por eso, haciendo referencia a la fuente
¡Gracias Carme!
Ingredientes (para 8 personas):
- 2 huevos
- 50 gr de azúcar
- 3 gr de té Matcha (pulverizado)
- 75 gr de harina
Elaboración:
- Con la ayuda de un batidor eléctrico de varilla montar los huevos con el azucar hasta conseguir una mezcla firme y espumosa.
- Tamizar la harina con el té en polvo y añadirlo delicadamente en la mezcla anterior.
- Escudillar sobre la bandeja plana forrada con papel sulfurizado. La mezcla debe quedar lisa y bien repartida con un espesor de un centímetro de altura.
- Hornear a 200º durante 7 minutos.
¡Servir y disfrutar, después de dejar enfriar!
Teamania