Historia del té blanco
Hablar de la historia del té blanco sigue paralela a la misma historía del té . Ha sido una bebida adoptada por las sucesivas generaciones de emperadores chinos convirtiendose en parte importante de la cultura China.
Sobre el año 1200 dc. se descubre que los pequeños brotes de la planta ofrecían una soberbia infusión de sabor suave, sedosa y freca, quedando por su complejidad y precio destinada únicamente para consumo del emperador y su corte.
Su elaboración consistía en recolectar aquellos primeros brotes que aparecían en primavera, eran comprimidos y cocidos en ollas para finalmente ser convertido en polvo al estilo del actual té matcha.
Hay que esperar hasta el siglo XIX para comenzar a democratizar el té blanco. En primer lugar hacia los países asiáticos limítrofes donde también existía un consumo arraigado del té.
En occidente su importación es relativamente reciente, ha cambiado el formato del producto a hilos enteros, siendo en estas últimas décadas cuando su consumo ha sufrido un considerable incremento debido a la publicación de los beneficios de su consumo en el organismo humano.
Kokeicha
Sin duda el kokeicha es una variedad de té verde ideal para aquellas personas que desean disfrutar de una infusión suave y aromática, con una presentación atractiva dorada intensa, sin renunciar a las propiedades y sabor del té verde.
Originario de la región de Shizouka en Japón y utilizado habitualmente en las ceremonias del té, el kokeicha realmente no es una variedad de té verde, se trata de un matcha (en ocasiones también se emplea el sencha que previamente ha sido triturado y convertido en polvo).
Una vez convertido en polvo se somete a un proceso de compactación, bien se de manera manual o mediante procesos mecánicos) dando lugar a sus formas características similares a las yemas de los pinos.
La regularidad de sus formas pueden demostrar la forma con la cual han sido elaborados.
Bizcocho de té Matcha
Esta receta ha sido publicada en el suplemento dominical del Periódico de Catalunya, creada por Carme Ruscalleda. Por su sencilleza y relación pensamos que es conveniente publicarla entre nuestras recetas. Siempre, por eso, haciendo referencia a la fuente
¡Gracias Carme!
Ingredientes (para 8 personas):
- 2 huevos
- 50 gr de azúcar
- 3 gr de té Matcha (pulverizado)
- 75 gr de harina
Elaboración:
- Con la ayuda de un batidor eléctrico de varilla montar los huevos con el azucar hasta conseguir una mezcla firme y espumosa.
- Tamizar la harina con el té en polvo y añadirlo delicadamente en la mezcla anterior.
- Escudillar sobre la bandeja plana forrada con papel sulfurizado. La mezcla debe quedar lisa y bien repartida con un espesor de un centímetro de altura.
- Hornear a 200º durante 7 minutos.
¡Servir y disfrutar, después de dejar enfriar!
Té verde Sencha
El té verde Sencha es un té cultivado en Japón aunque su origen hay que buscarlo en la variedad

Té Verde Sencha
Matcha China, con la diferencia que el primero se sirve en hojas y el segundo en formato triturado.
La traducción de la palabra Sencha es la de tostado. Su método de elaboración es el siguiente:
En primer lugar se produce un proceso de vaporización durante aproximadamente 30 segundos para evitar su oxidación y consecuentemente su fermentación.
Una vez realizado este paso se procede a enrollar las hojas en forma de puro habano, dando el formato característico que vemos en los punto de venta.
Finalmente procedemos a su ahumado (de ahí la palabra tostado) con lo que ayudamos a su conservación y a darle ese sabor característico.
Por tanto conseguimos una infusión diferenciada con las elaboradas en China, con un color más intenso y un sabor más agrio.
Teamania