Historia del té blanco
Hablar de la historia del té blanco sigue paralela a la misma historía del té . Ha sido una bebida adoptada por las sucesivas generaciones de emperadores chinos convirtiendose en parte importante de la cultura China.
Sobre el año 1200 dc. se descubre que los pequeños brotes de la planta ofrecían una soberbia infusión de sabor suave, sedosa y freca, quedando por su complejidad y precio destinada únicamente para consumo del emperador y su corte.
Su elaboración consistía en recolectar aquellos primeros brotes que aparecían en primavera, eran comprimidos y cocidos en ollas para finalmente ser convertido en polvo al estilo del actual té matcha.
Hay que esperar hasta el siglo XIX para comenzar a democratizar el té blanco. En primer lugar hacia los países asiáticos limítrofes donde también existía un consumo arraigado del té.
En occidente su importación es relativamente reciente, ha cambiado el formato del producto a hilos enteros, siendo en estas últimas décadas cuando su consumo ha sufrido un considerable incremento debido a la publicación de los beneficios de su consumo en el organismo humano.
Cubitos de hielo
Esta es una pequeña aportación para dar un toque de exclusividad al té frio, crear cubitos de hielo aromatizados que acompañen nuestra infusión. Es una receta muy simple de realizar.
Ingredientes :
1 vaso de agua.
3 cucharadas de azúcar
1 taza de zumo natural helado
2/3 tazas de zumo a temperatura ambiente
Elaboración :
Calentamos el agua junto al azúcar dejándola hervir unos 5 minutos (removiendo periódicamente para facilitar su disolución)
Dejamos enfriar
Añadimos los zumos y mezclamos bien
Los añadimos a la cubitera e introducimos en el congelador.
Podemos elegir 2 tipos diferentes de sabores adaptados al té que vayamos a tomar, aconsejo dos sabores complementarios, siendo el helado aquel de contextura más espesa.
Té verde Gyokuro
El té verde Gyokuro también llamado ” Rocio de Jade“, está considerado por mucha gente como el mejor té japonés.
Procedente de las montañas de Uji al sur de Kioto, basado en la variedad Yabukita conocida por el pequeño tamaño de sus hojas y la dulcura de su sabor, los tres jardines más apreciados son los de Hoshinomura en Yame (Kyushu), Joyoshi en Kyoto y Okabe en Shizuoka (Honshu)..
El proceso de elaboración es muy específico. Cuando aparecen los primeros brotes en primavera, la planta se cubre bien sea mediante cañas o paja durante aproximadamente 30 días procediendo posteriormente a su recolecta. Al encontrarse el arbusto tapado dificulta la fotosíntesis, produciendo más clorofila lo cual repercute en las proporciones de azúcar,aminoácidos, cafeína (teína) y flavonoides.
Una vez recolectado su proceso de manufacturación permite la realización de diferentes variedades intermedias hasta llegar al definitvo té verde Gyokuro.
Todo el proceso debe realizarse con el máximo cuidado posible ya que las hojas son mucho más frágiles y han acumulado una mayor cantidad de agua.
En primer lugar procedemos a la vaporización para evitar la fermentación de la hoja y se dejan secar al aire libre. En esta primera fase se consigue el té verde llamado Aracha característico por su alto contenido en agua.
La selección de las mejores hojas de té Aracha son conocidas como Tencha, siendo esta la base para la elaboración del Gyokuro.
Una vez secado se procede a laminar continuadamente las hojas hasta eliminar el agua y darle la forma típica de hilos de aguja.
Finalmente se deja madurar durante unos 6 meses.
Que conseguimos con todo este proceso?, pues primeramente un té bastante caro tanto por los costes de elaboración como por su fuerte demanda, una infusión con un color claro verde alimonado, y sobretodo un sabor delicado con una armonía entre su amargura y dulzura perfecta que se mantien fija en el paladar.
Es una infusión indicada para tomar sóla o acompañada de pastas de té no excesivamente dulces.
La llegada del té a Europa
Mientras que el té fue adquiriendo un alto nivel de consumo tanto en Japón y China, la información relativa a esta bebida hasta entonces desconocida comenzó a llegar a Europa, en esa época la marina portuguesa era una de las mayores potencias navales, manteniendo una canal comercial casi exclusivo con China no es por tanto de extrañar que el primer europeo del que se tiene constancia de haber escrito sobre esta infusión fué el jesuita portugués Jasper de Cruz en 1560, que lo probó cuatro años antes como misionero en un viaje comercial.
Los portugueses desarrollaron una ruta comercial llevando el té a Lisboa,desde la cual se exportó a Francia, Holanda y los países bálticos. Gracias a las buenas relaciones diplomaticas entre Portugal y Holanda permitió a esta última participar también activamente en las rutas orientales.
Debido al éxito del comercio de la Armada holandesa en el Pacífico, el té se puso muy de moda en la capital holandesa de La Haya. Aunque en parte debido a su elevado precio se convirtió en una bebida exclusiva para la clase alta.
Poco a poco es volumen de importación fué aumentando y en consecuencia el precio del producto disminuyendo ,convirtiendose en un producto cotidiano entre los ciudadanos.
El consumo en Holanda alcanzó tal nivel que se comenzaron a realizar estudios sobre las propiedades de esta bebida.
Aproximadamente sobre el año 1680 aparecen los primeros locales similares a lo que posteriormente supondrían los salones de té. La afición por esta infusión fué creciendo hasta expandirse por todos los países de Europa principalmente en Francia y los países bálticos. Aquí en España su consumo se limitó a la alta burguesía dominante.
En la actualidad se ha producido un resurgimiento del consumo del té principalmente debido a la aparición de numerosas variedades de aromatizados.
Guaraná
El guaraná (paullinia cupana ) es una planta trepadora de la familia de las sapindaceae, originaria de la cuenca del amazona siendo en la cultura brasileña donde se encuentra más arraigado su consumo.
Su fruto es del tamaño del café de color rojizo negruzco y concentrado en forma de racimos.
A diferencia de otras infusiones, hasta el siglo XVII no se introduce en occidente aunque su consumo hasta la actualidad es muy reducido. Hoy en día se nota un incremento de este sobretodo por la aparición de grandes firmas de distribución y la moda de la bebida estimulante.
La base del guaraná es la cafeína (conocida en este caso como guaranina). Su presencia se concentra principalmente en la semilla y en la baya. El nivel de cafeína es el doble que en el café pero al contener también los taninos sus efectos se prolongan en el tiempo.
Además de la cafeína y los taninos contiene las siguientes sustancias activas. Xantina, almidón, teobromina, teofilina, saponina, adenina, colina o hipoxantina entre otros.
Las propiedades del guaraná son similares a los expuestos en la cafeína, capacidad de concentración, estimulante, combate la fatiga, etc…, sus inconvenientes también son similares a ellos como la dependencia o la modificación del estado de ánimo.
Existe diferentes manera de consumo, consumo directo como fruta, como pan de guaraná(machacando la semilla de guaraná hasta convertirla en polvo para posteriormente formar una masa), como infusión e incluso aromatizando otras variedades como puede ser el té. Pero sin duda el más importante es como bebida refrescante estimulante.
Históricamente se le atribuían propiedades afrodisiacas (es energizante) y para prevenir enfermedades como la malaria o la disentería aspectos que no han podido ser demostrados científicamente.
Teamania
