Té contra Café
Curiosamente en países como España, la introducción del té como bebida habitual no ha sido por sus propias características, sino más bien como un producto sustitutivo del café para reducir el consumo de sustancias estimulantes. Quedando por tanto abierto a una continua comparativa.

¿Té o Café?
De orígenes diferentes, el café fue introducido desde el Medio Oriente por los comerciantes árabes (curiosamente en la cultura musulmana hubieron intentos de prohibirlos por los problemas que creaban sus abusos, aunque estaba tan arraigado que fue imposible) mientras el té fue introducido desde las rutas asiáticas.
Aunque ambas infusiones contienen sustancias alcaloides (cafeína en el caso del café y teína en el té) , la proporción y la actuación sobre nuestro organismo son diferentes.
La cafeína se absorbe mucho más rápidamente por nuestro organismo, sin embargo la teína actúa mucho más pausadamente siendo sus efectos más prolongados.
Tanto el café como el té puede provocar insomnio, ya que estimula el sistema nervioso y acelera la circulación de la sangre, con la diferencia que la concentración de alcaloides en el primero es mucho más elevada que en el segundo, aun en el supuesto de la variante con más proporción de teína.
El té permite la combinación con otros productos (limón, gingko, aloe vera, etc.) que incrementan los efectos positivos en el organismo (vitamina C, hierro, calcio, etc.).
Uno de los productos que más popularmente utilizado es la leche, en el té se suele emplear en el British Breakfast, sin embargo aquí hay que tener en cuenta que esta es más soluble disuelta en el café.
Sin embargo un consumo prudente permitirá en ambos casos disfrutar de sus propiedades beneficiosas.
Pero lo que sin duda finalmente determinara el consumo de uno u otro es el paladar, son sensaciones diferentes que bien se pueden compaginar.
El té verde
Es sin duda el más consumido y junto con el té blanco el que más virtudes terapeuticas reune.
El té verde nos ofrece un sabor más delicado y con más matices herbales que el restos de fermentados o posfermentados.
Proporciona una cantidad de teína(cafeína) muy reducida 8-16 miligramos por taza, cabe recordar que una taza
de café proporciona aldrededor de 200 miligramos de cafeína.
El té verde es un tipo de infusión que en algunas de sus variantes aromatizadas son muy apreciadas para servirlo frio en el verano.
En el mercado, la procedencia habitual del té verde es de China y Japón aunque cada vez más se están convirtiendo en habituales otras zonas como Vietnam, Ceylan, etc.
Los tés verdes hasta ahora comentados en este blog son :
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El té negro

Té Negro
El té negro se obtiene después de un proceso de fermentación.
En primer lugar una vez recolectadas, se extienden en una habitación con suficiente humedad para que se produzca la oxidación.
El tiempo de exposición se prolongará durante un periodo de tiempo de 3-5 horas dependiendo de las característica de este.
Es una variedad con un sabor mucho más fuerte, debido al proceso de fermentación el nivel de teina es más elevado que el té verde (entre 25 y 100 mg) e indicado para la combinación con la leche.
Sin duda es la variedad ideal para aquellos que deseen una infusión con caracter, aunque hay que evitar un consumo muy elevado por la cantidad de teína, aunque eso inferior al existente en el café.
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Como controlar la teína
Cuando procedemos a la elaboración del té podemos regular sus niveles de teína. El secreto está en el tiempo de reposo de la planta dentro del agua.
La teína es una sustancia de rápida disolución en el agua caliente, por tanto si la dejamos poco tiempo la concentración será elevada, por tanto tendrá una cantidad elevada de ésta, llegando al organismo de manera rápida.
Si por el contrario, dejamos reposar más tiempo la infusión, el aroma del té será más fuerte, pero los taninos habrán tenido más tiempo de disolverse en el agua, retrasando la absorción instetinal de la teína.
Teamania